Estabamos los dos en frente del violento río sin saber qué decirnos ni cómo actuar. Tampoco sabíamos si estabamos haciendo lo correcto, pero estabamos juntos y que en fin era lo que queríamos, ¿No?.
Sin mirarte y tratando de no hacer mucho ruido me di vuelta para, de este modo, poder familiarizarme con el lugar.
Frondosos árboles de todo tipo y color se encontraban apaciblemente sobre la superficie, agitando alegremente sus ramas al compás del viento y abrazando todo lo que tenían al alcance. Más cerca del piso se encontraba una gran cantidad de pequeños arbustos
Vehemente: persona que obra de forma irreflexiva, dejándose llevar por los impulsos ®
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