February 28, 2010

Blank

De repente me encontré sin una historia interesante que contar (sí es que tales historias existen). También me encontré con el dilema de si lo poco que contaba lo hacía en español o en inglés.
Encontré a mi blog lleno de drama adolescente y eso me molesta un poco.   Quería empezar de cero, pero no dispongo de suficiente tiempo ni tampoco de voluntad para hacerlo.
Entonces me encuentro aca tipeando estas palabras sin saber aún si las voy a hacer públicas o si tan solo van a borrarse e irse junto con aquellas que alguna vez se fueron para siempre. Le doy explicaciones a quien no las pide y me prometo a mi misma que todo va a cambiar.

Pause

Hace poco un amigo me dijo:
- Sabés que es lo que más extraño de no verte seguido ahora?, poder tener una charla seria con vos.
Me quedé mirándolo sin entender bien lo que me decía y le pedí que me explicara. Me dijo que cuando nos hablamos por internet o por teléfono la mayor parte de las veces no nos tomamos las cosas en serio. Como que "jugamos" y yo hago un uso excesivo de mi sarcasmo.
- Yo sé que me estás jodiendo porque te conozco bastante -dijo.
- Pero si es alguien que te conoce hace poco podría hasta asustarse de vos -agregó.
- Además -siguió- yo sé que muchos de los chistes y pavadas que decís cuando chateamos, las decís porque estás tipeando, porque estás tan tentada que hablando no te saldría ni una sola palabra. Lo sé porque a mí también me pasa. Por eso, en una charla cara a cara, sos más seria. Y me gusta hablar con una chica madura, no con una nena.
Eso es verdad -pensé. A veces en la "vida real" me abstengo a ciertos comentarios tontos porque sé que si los digo me empiezo a reir y no puedo terminar. También me di cuenta de cuando tipeo, mchas veces "grito" (véase, GRIIIITOOOOOOOOO!!) y realmente no soy así, a no ser que tenga un día bastante childish-like. (porque sí, soy medio loca a veces, lo admito).

Cuando mi amigo se fue me quedé pensando en este momento de la charla, y me acordé también de que varias veces mi mamá me había planteado la misma situación. Me dijo que cuando chateabamos no parecía yo. Que uso demasiados íconos ( :), :D, :(, :S ) y que en reiteradas situaciones, repito mucho las letras: "hooola!" "al fiiiiin". Tiene razón!
A los días de eso conocí personalmente a uno de mis mejores amigos (lo conocía sólo por internet) y después de haber hablado por un rato me dijo "Sos mucho más seria de lo que pensé, te imaginaba un poco más frenética".

Entonces dije ¡Basta!.

Empecé a analizar mis historiales de conversación con las personas que más hablaba. También se me dio por leer cosas de mi -ya inexistente- fotolog. Me causó un horror espantoso leer ciertas cosas, me avergoncé de mí misma por haber esrito cosas como "qe" y "mui" y de haber repetido una innumerable cantidad de veces "ah re". Ya sé que tenía 14 o 15 años, pero podría haber tenido consideración de la buena ortografía, por el amor de Dios!

También leí entradas viejas de mi blog. Me dí cuenta de que sólo usaba el blog con el fin de descargar mi bronca hacia algo/alguien, quejarme de cosas varias, contar lo feliz que estaba por equis razón, etc etc. Cosas que a nadie le importaban, sin embargo, yo necesitaba contarlas. Fue ahí cuando empecé a escribir en mi blog privado, una especie de "diario íntimo". A los pocos días me di cuenta que eso era justo lo que necesitaba, escribir sin la necesidad de que alguien más lo leyera, escribir sin molestar a nadie contándole cuán fuerte había cerrado la puerta o cuántas veces me había chocado algo en el día. Pero apareció un problema; ya no hablaba con mis amigos. Simplemente colgué porque no quería molestar a nadie. Quizás lo que hice fue malo, al fin y al cabo son mis amigos y me conocen mejor que nadie. Pero creí que era hora de ser un poco más madura. Voy a cumplir 20 años, che!

Cambié, es hora de aceptarlo. No soy ni quiero seguir siendo una nena chillona. Así como me molestan las actitudes "inmaduras" de los demás empezaron a molestarme las mías. Ya no siento la necesidad de contarle todos los detalles intrascendentes de mi vida a alguien. Si al fin y al cabo a todos nos pasan cosas malas y cosas graciosas diariamente.

Escribí esto porque había dejado de escribir sin dar explicaciones. Me encanta la idea de tener un blog y toda esa historia, pero este blog está lleno de drama adolescente.
Empezar de cero requiere de tiempo y ganas, y como no tengo ninguna de las dos cosas decido no hacerlo. Simplemente le doy pausa a compartir públicamente lo que escribo. Hasta que se me encienda el foquito con nuevas ideas o simplemente hasta que cambie de parecer, me quedo con mis dos blogs privados y mi adorado cuaderno.