Un nudo en la gargata que te alerta que algo no está bien. Tu mejilla humedecida por tus lágrimas. Tus pensamientos cada vez corren más rápido y se enriedan, se confunden. Mirás a tu alrededor y no estás dónde querés. Cerrás los ojos y los volvés a abrir pero nada cambió. Los cerrás de nuevo, confiando, porque sabés que vos ya no podés pero alguien tiene el control.
1 comment:
Volvisteee!
Post a Comment