April 16, 2009

Identity

Todo cambió en el momento que entendí que esta tierra que ahora piso no es para mí. El sentido apareció cuando me encontré frente a frente con mi identidad. Sí, no es algo fácil de encontrar. Tampoco es difícil, pero hay que saber buscar. O mejor dicho no buscarla para nada, ya que está con nosotros desde antes de ser formados.
Pero yo.. yo había perdido el libro de mi identidad. Ese documento tan importante que me decía como era. Sí, lo había perdido, o inconcientemente (a propósito) lo había olvidado, lo había escondido, por miedo a que la gran diferencia entre los demás y yo me hiciera sentir mas rara de lo que me sentía.
Pero un día.. un día, y casi de casualidad (o bueno, cosas de la vida, de Dios) me choqué con el duplicado. La copia exacta de aquel texto que tenía todo el contenido de lo que yo había sido, era, y debía ser. Letra por letra, segundo a segundo, célula por célula: lo que yo era.
Me sentí tan bien. Era un sentimiento difícil de explicar (y difícil de creer). Era sentirme completa, sentirme no tan rara. Sentir. Dejarme ser asombrada.

Hoy ya pasó un tiempo de ese encuentro. Me alegra saber que a pesar de lo importante que fue para mí encontrar esa primer copia, hoy veo a mi alrededor a algunas copias más. Por supuesto (algo que me olvidé de mencionar) algunas tienen errores ortográficos, manchones de tinta y detalles que nos hacen únicos, pero... pero lo que importa es la escencia. Esa información que nos hace iguales y que nos úne.

1 comment:

Michelle said...

I like this alot :)